Parábolas año 2004

Parábolas año 2004

Virgen del Valle

Puerta al Cielo

Virgen del Valle - Isla de Margarita - Venezuela

Parábola 51

El Segundo, le dijo al Tercero:
– “¿Qué te pasa?”.

Y el Tercero, le respondió:
– “Estoy ayudándolo a cargar el fardo”.

El Segundo, le dijo:
– “¿Sólo eso?”.

Y el Primero, se volteó, los miró con mucho amor, y les dijo:
– “Si supieras cuanto Me alivia”.

Y siguieron caminando…

El Tercero, le dijo al Segundo:
– “¿Qué crees tú, ya sabemos lo que es importante o lo que no es importante?”.

El Segundo, respondió:
– “Yo creo que sí”.

Y el Primero, los miró con tristeza, y les dijo:
– “Os falta mucho todavía. ¿No veis acaso, que le dais demasiada importancia a las cosas materiales aún en Mí presencia?”.

Y siguieron caminando…

– “Díselo tú”, le dijo el Tercero al Segundo.
– “¿Por qué se lo tengo que decir yo?”, dice el Segundo.
– “Porque yo soy el Tercero, tú estás más cerca”.

Y el Primero, los volvió a mirar con los ojos de tristeza, y les dijo:
– “No hay primero, ni segundo, ni tercero, solo hay”.

Y siguieron caminando…

Rosaura Gonzalo
Isla de Margarita, Edo. Nueva Esparta, Porlamar, miércoles 22 de diciembre de 2004
Hora: 08:40 p.m.

Parábola 50

El Tercero, le dijo al Segundo:
– “¿Qué es esa luz que se ve a la distancia?”.

El Segundo, le respondió:
– “No sé, parecen truenos. ¿Le preguntamos?”.
– “No sé”, respondió el Tercero. “Se ve tan triste”.

Y el Primero, les respondió:
– “No son truenos”.

Y siguieron caminando…

El Tercero, le dijo al Segundo:
– “¿No son truenos? ¿No son relámpagos?”.

Y el Primero, se volteó, los miró con mucho amor, y les dijo:
– “El ruido de la ignorancia, la fama, el poder”.

Y siguieron caminando…

Rosaura Gonzalo
Isla de Margarita, Edo. Nueva Esparta, Porlamar, martes 23 de noviembre de 2004
Hora: 03:47 p.m.

Parábola 49

El Tercero, le dijo al Segundo:
– “¿No te parece que Está sonriendo?”.

El Segundo, le respondió:
– “Sí, se le ve hasta feliz”.

El Tercero, dice:
– “¿Le preguntamos?”.

El Segundo, le contestó:
– “¿Tú crees que debemos interrumpir ese momento de felicidad?”.

El Tercero, le dice:
– “Sí, vamos a esperar, que Él se acerque a nosotros”.

Y el Primero, que los estaba oyendo, les dijo:
– “Al fin estáis creciendo”.

Y siguieron caminando…

Rosaura Gonzalo
Isla de Margarita, Edo. Nueva Esparta, Porlamar, sábado 13 de octubre de 2004
Hora: 01:15 p.m.

Parábola 48

El Tercero, viendo al Segundo que se agachaba a recoger unas cosas que estaban en el camino, le dice:
– “No es así como se hace”.

El Primero, se les quedó mirando, y les dijo:
– “Es fácil recoger lo que otros han dejado caer, lo difícil es no dejar caer”.

Y siguieron caminando…

El Segundo y el Tercero se miraron, se dijeron:
– “Nosotros no dejamos caer nada, dejamos el camino limpio”.

El Primero, se les quedó mirando con profunda tristeza, y les dijo:
– “Recordad, que aun lo que decís el viento lo lleva, tiene peso”.

El Tercero y el Segundo se miraban:
– “Maestro, no entendemos que quieres decir”.

El Maestro, se les quedó mirando, y les dijo:
– “Seguid caminando a Mí lado, pronto aprenderéis”.

Y siguieron caminando…

Rosaura Gonzalo
Isla de Margarita, Edo. Nueva Esparta, Porlamar, jueves 30 de septiembre de 2004
Hora: 04:00 p.m.

Parábola 47

El Primero, le dijo al Segundo:
– “No tengáis miedo. Yo estoy con vosotros”.

Y el Segundo, le dijo al Tercero:
– “Míranos primero, no tenemos miedo”.

Y en eso, se sintió un ruido debajo de la tierra, fuerte, y el Tercero iba a correr y el Segundo lo agarró, y le dijo:
– “¿No recuerdas lo que nos dijo? No debemos tener miedo”.

El Segundo, le dijo al Primero:
– “¿Te acuerdas cuando nos sentábamos alrededor de una hoguera y nos decías cosas?”.
– “Pero, eso fue hace mucho tiempo”, respondió el Tercero.

Y el Primero, les dijo:
– “¿Sabéis acaso que el tiempo se detiene? ¿Qué lo que hoy sucede, mañana será y lo de mañana hoy vendrá?”.

Y siguieron caminando…

El Segundo, le pregunta al Tercero:
– “¿Sabes acaso que es la felicidad?”.

El Tercero, se le queda mirando y se fija en esa flor que está en el camino, y le dice:
– “¿Será como una flor?”.

El Segundo, le dice:
– “Sí, puede ser, mira ¡qué hermoso color!, ¡qué aroma!
Maestro, ¿la felicidad es como una flor?”.

Él los miró con mucho amor, se agachó, levantó la flor y les enseñó las raíces, y les dijo:
– “¿Ven estas diminutas raíces? Son nutrientes. ¿Sienten la dureza del tallo? Es la que la sostiene, más vosotros solo veis el color, el aroma de la flor. Solo encontraréis la felicidad cuando sepáis”.

Y siguieron caminando…

Y el Tercero, que no entendió muy bien, le preguntó:
– “Maestro, pero ésta no tiene espinas, hay algunas flores que tienen espinas”.

Y Él respondió:
– “Acordaos que el camino lleno de espinas está, más llegaremos al aroma y al color”.

Y siguieron caminando…

Rosaura Gonzalo
Isla de Margarita, Edo. Nueva Esparta, Porlamar, martes 21 de septiembre de 2004
Hora: 05:40 p.m.

Parábola 46

Cuando vieron el magnífico destello, el Segundo, se le acercó al Tercero, y le dijo:
– “¡Cuánto brillo! ¡Qué majestuoso! ¡Hermosos jardines!”.

Deslumbrados estaban ante la magnificencia de la obra hecha por el hombre. Se acercaron cautelosos, sin atreverse a ver al Primero, pues sentían en sus corazones un temor, más, era tanto lo que deslumbraba el destello, que como luciérnagas se acercaron.

Y parecieron hormigas muy bien dirigidas por una cabeza. Y todos iban, y algunas hacían referencia de que habían diferentes y muchas obras hermosas. Más, no se atrevían a hablarle al Primero.

Y se iban acercando, paso a paso, a tan maravillosa obra con destellos de luces. Más, no se atrevían a ver al Primero.

Y el Tercero, le dijo al Segundo:
– “¿Por qué si estamos tan cerca de esta maravilla, no se atreven a hablarle a Él?”.

Y el otro, respondió:
– “Yo tampoco, lo siento triste, pero es en Su honor, todo está hecho en Su honor. ¿Y si le preguntamos?”.

Y siguieron caminando…

Se alzaba majestuoso, con brillos y destellos, con paso silencioso avanzaban, y el que va al frente inclinaba su cabeza, ante otras cabezas y mantenían el silencio. Y se oían cánticos y oraciones. Más, el Primero se mantenía en silencio.
Y ellos cada vez más cerca, muy cerca, realmente cerca, que ya podían tocar la reja. Y el Primero, se quedó discretamente a un lado.

El Segundo, se detuvo, se volteó, y le dijo:
– “Maestro, ¿no vas a entrar? ¿No sabes acaso, que es en honor Tuyo?”.
– “¡Maestro, acompáñanos, vamos a disfrutar! Hay tantas cosas hermosas que ver, tantas obras. Maestro, ¿por qué Estás tan callado? ¿Por qué te mantienes alejado?”.

Él los miró y sonrió, y con profunda tristeza, les dijo:
– “¿Creéis acaso, que Yo realmente Estoy ahí? ¿Cómo puedo Estar ahí sí Estoy a vuestro lado?”.

Y siguieron caminando…

El Tercero, se volvió al Segundo, y le dijo:
– “Pero, puede Estar aquí, allá y más allá. Además, es un homenaje; ¡es realmente hermoso!, ¡cuántos pasillos!, ¡cuántas obras!, ¡qué hermosos jardines! Y todo esto para Él”.

Y Él se quedó mirando, y les respondió:
– “¿Creéis acaso, que realmente es para Mí?”.

Sorprendidos, se miraron uno al otro, y al mismo tiempo preguntaron:
– “¿No era aquí donde Tú querías llevarnos?”.

Él los miró con infinito amor, y les dijo:
– “Yo solo quería que continuarán caminando a Mí lado. Debéis saber que donde no hay ni brillos ni lujos Yo Estoy, que siempre Estaré. Y aún en algunos de esos destellos, también Estaré. Más, ¿creéis acaso, que una flor porque no se vea en el camino tiene menos aroma que una colocada en un jarrón? Al contrario, tiene mucho más aroma”.

Y siguieron caminando…

El Segundo y el Tercero, entraron y caminaron, más el Primero se quedó afuera.
– “Maestro, ¿podemos entrar?”.
– “¿No sabéis acaso, que sois libres para hacer y decidir?”.

Y como niños jugando, entraron y miraron las obras, y escucharon las palabras, y los cánticos, y las oraciones, y bajaron las voces, y los murmullos para no molestar. Más, tenían una inquietud; Él se había quedado afuera, no Estaba.

Y de repente, lo vieron en la puerta de aquel resplandor. Se acercaron presurosos a Él, y le preguntaron:
– “Maestro, ¿cómo llegaste aquí tan rápido?”.
– “Por el brillo del amor, solo por el brillo del amor”.

Y siguieron caminando…

Y de repente, el Segundo, le dice al Tercero:
– “Mira, no lo dejan entrar, no tiene cita, no puede entrar”.
– “Es natural, es tanta gente que quiere ver”.

Y el Primero, Estaba nuevamente a su lado y los miró con profunda tristeza, y les dijo:
– “¿Creéis acaso, que para hablar Conmigo debéis tener cita? ¡Cuánto os falta por caminar!”.

Y siguieron caminando…

Érase una vez en el tiempo lejano, lejano en el tiempo del hombre, donde un niño se atrevió a decir que quería ser feliz, y la madre, le dijo:
– “¿Es que acaso no eres feliz con nosotros? Tienes comida, tienes casa y catre donde dormir”.

Y el niño, les dijo:
– “¿Cómo puedo ser feliz, si hay tantos como yo que no tienen ni mamá, ni papá, ni la comida, ni la casa, ni catre dónde dormir?

Y el padre, que era un hombre aparentemente sabio, le dijo:
– “El mundo es así; hay quienes tienen más porque lo han buscado, porque lo han merecido, porque lo han trabajado, porque lo han heredado de su familia”.

Y el niño, le dijo:
– “¿Y los que no tienen familia?, ¿qué pueden heredar?”.

El Primero, les dijo al Segundo y al Tercero:
– “El tiempo se acaba, os He dado tanto”.

Y el Segundo y el Tercero, preguntaron:
– “¿Cómo que se acaba el tiempo?”.
– “El tiempo vuestro se acaba, ya es hora que penséis”.
– “Maestro, ¿qué debemos pensar en el tiempo de Dios? Maestro, vamos a seguir caminando mientras haya el tiempo. Lo haremos, el tuyo, el nuestro”.
– “El vuestro, el Mío es eterno”.

Y siguieron caminando…

– “Maestro”, le dice el Tercero. “¿Por qué Te pusiste triste si todo estaba hecho en Tú honor? Tantas obras hermosas, tantas personas de tantas partes rezando”.
– “¿Me viste triste?”, contesta.
– “Sí”, le contesto el Segundo y el Tercero a la vez. “Más que verte Te sentimos”.
– “¿Es que vieron acaso, que les pasé al lado a muchos, a tantos, y ni siquiera Me vieron?”.

Y siguieron caminando…

Rosaura Gonzalo
Isla de Margarita, Edo. Nueva Esparta, Porlamar, jueves 02 de septiembre de 2004
Hora: 06:35 p.m.

Parábola 45

El Segundo, le dijo al Tercero:
– “¿Qué estamos buscando?”.

El Tercero, le dijo al Segundo:
– “No sé, ¿nos acercamos?”.

Y el Segundo, le volvió a decir:
– “Están con la cabeza baja. Vamos a acercarnos”.

Y siguieron caminando…

Y el Primero, se paró, los miró con infinito amor, y les dijo:
– “¿No veis acaso, que lo que estáis buscando no lo encontráis ahí?”.

Y siguieron caminando…

Y el Segundo, le dijo al Tercero:
– “¿Sí, le decimos?”.

El Tercero, respondió:
– “Yo creo, así no siguen buscando”.

Y el Primero, se volteó, y les dijo:
– “¿Quiénes sois vosotros para decidir lo que deben buscar? Cada quien que encuentre lo que deba encontrar”.

Y siguieron caminando…

Rosaura Gonzalo
Isla de Margarita, Edo. Nueva Esparta, Porlamar, martes 31 de agosto de 2004
Hora: 09:30 p.m.

Parábola 44

El Primero, los miró… Siguió caminando…

El Segundo, le dice al Tercero:
– “¿Por qué hay tanta bulla?”.

El Tercero, le dice:
– “No sé, ¿nos acercamos?”.

Y siguieron caminando…

El Segundo, le dice al Tercero:
– “Parece que discuten, no me puedo acercar”.

El Primero, se volteó, y les dijo con triste voz:
– “No me permiten acercarme”.

Y siguieron caminando…

El Segundo, le dijo al Tercero:
– “¿Y si le decimos que Él lo haga? Él todo lo puede”.

Y el Segundo, le dice al Tercero y el Tercero al Segundo, y así caminaban. No se atrevían a acercarse al Primero.

Y el Primero, los miró con los ojos tristes, y les dijo:
– “Vosotros que camináis a Mí lado no Me permitís acercarme, ¿también vosotros?”.

Y siguieron caminando…

Rosaura Gonzalo
Isla de Margarita, Edo. Nueva Esparta, Porlamar, martes 17 de agosto de 2004
Hora: 02:45 p.m.

Parábola 43

El Primero, miró al Segundo y al Tercero.

El Tercero, le preguntó al Segundo:
– “¿Tú ves que nos está mirando?”.
– “Sí”, le dice el Segundo al Tercero. “Nos está mirando”.

Y siguieron caminando…

El Segundo, le dijo al Tercero:
– “¿Por qué nos habrá mirado así? ¿Será que sabe lo que estamos pensando?”.

Y siguieron caminando…

Y el Primero, los miró con intenso amor, y les dijo:
– “Yo puedo saber lo que pensáis. Mas jamás os quitaría lo que os dado Mí Amado Padre, la libertad”.

Y siguieron caminando…

Y el Primero, los miró, y les dijo:
– “¿O es que acaso, camináis a Mí lado porque os sentís que estáis obligados?”.

Y el Segundo miró al Tercero y el Tercero al Segundo, asombrados:
– “No estamos obligados”, respondieron a la vez. “Es que os amamos”.

Y siguieron caminando…

El Segundo, le dice al Tercero:
– “¿Qué es lo que tanto mira? ¿Le preguntamos?”.

El Tercero, dijo:
– “Sí, vamos a preguntarle”.
– “Dinos Maestro, ¿qué es lo que tanto miras?”.
– “¿Es que acaso no la veis? Es una semilla que está germinando y la Estoy protegiendo”.
– “¡Ah!”.

Y siguieron caminando…

Rosaura Gonzalo
Isla de Margarita, Edo. Nueva Esparta, Porlamar, lunes 26 de julio de 2004
Hora: 07:00 p.m.

Parábola 42

El Primero, le dijo al Segundo y al Tercero:
– “Estáis en lo cierto, Yo estoy aquí”.

El Segundo y el Tercero, le respondieron:
– “Gracias Señor”.

Y siguieron caminando…

Y el Primero, les dijo nuevamente al Segundo y al Tercero:
– “Me estáis ayudando, ¡cómo aliviáis!”.

El Segundo y el Tercero, respondieron:
– “Es lo menos que podemos hacer”.

Y siguieron caminando…

Y el Primero, que tenía muchas ganas de decir tantas cosas, se les quedó mirando, y les dijo:
– “Aún en el tiempo de los tiempos, siempre Me seguiréis ayudando”.

El Segundo y el Tercero, se le quedaron mirando, y el Primero sonriente, les dijo:
– “¿Es que acaso no entendéis lo que os dije?”.

Y siguieron caminando…

Y el Primero, le dijo al Segundo y al Tercero:
– “Cada vez que Me sacáis una astilla, aliviáis Mí corazón. Cada vez que Me limpiáis Mis heridas, aliviáis Mí corazón”.

Y el Segundo y el Tercero, le respondieron muy suavemente.
– “Es lo que podemos hacer”.

Y siguieron caminando…

Rosaura Gonzalo
Isla de Margarita, Edo. Nueva Esparta, Porlamar, jueves 22 de julio de 2004
Hora: 04:25 p.m.

Parábola 41

El Segundo, le dijo al Tercero:
– “Y lo siento diferente”.

El Tercero, le respondió:
– “¿Tú crees?, yo lo veo igual”.

Y siguieron caminando…

El Tercero, le dijo al Segundo.
– “Pareciera que sí se ve diferente”.

Y el Segundo, le respondió:
– “Ves, yo también lo veo”.

Y siguieron caminando…

El Primero, los miró, y les dijo:
– “No estoy diferente, sólo que ahora Me veis con los ojos del amor”.

Y siguieron caminando…

Rosaura Gonzalo
Isla de Margarita, Edo. Nueva Esparta, Porlamar, viernes 16 de julio de 2004
Hora: 07:15 p.m.

Parábola 40

El Tercero, le dijo al Segundo:
– “Parece que Está contento”.

El Segundo, le dijo:
– “Yo no sé, por qué”.
– “¡Claro!”, le dijo el Tercero. “¿No ves que vinieron?”.

El Segundo, le respondió:
– “¡Ah, sí!, porque tenían algo acerca de qué hacer”.

Y siguieron caminando…

Y el Tercero, le dijo al Segundo:
– “Pero, sigue sonriendo. Se ve feliz”.

Y el Segundo, le dijo al Tercero:
– “¿Será que estamos equivocados?”.

Y el Primero, los miró con infinita dulzura, y les dijo:
– “¿No sabéis, que el que estuvieran cerca también es obra Mía?”.

Y siguieron caminando…

El Segundo, le dijo al Tercero:
– “¡Claro, como son los que le pertenecen a Él!”.

Y el Tercero, respondió:
– “Sí, debe ser por eso”.

Y el Primero, los volvió a mirar con infinita ternura, y les dijo:
– “¿Es que acaso vosotros no Le pertenecéis también?”.

Y siguieron caminando…

Y el Primero, les dijo:
– “¿Veis aquella nube que se desplaza?”.

El Segundo, le dijo:
– “Sí, la vemos”.

Y el Primero, volvió a decir:
– “¿Sentís la brisa rozar vuestro rostro?”.

Y el Segundo, respondió:
– “Sí, la sentimos”.

Y el Primero, les dijo:
– “¿Creéis acaso, que la sentís porque estáis caminando a Mí lado?”.

Y siguieron caminando…

Y el Segundo, le dijo:
– “Tú la creaste”.

Y el Tercero, le dijo:
– “Es Tú obra”.

El Primero, los volvió a mirar con infinita ternura, y les dijo:
– “Os falta todavía por caminar”.

Y siguieron caminando…

Rosaura Gonzalo
Isla de Margarita, Edo. Nueva Esparta, Porlamar, martes 06 de julio de 2004
Hora: 08:00 p.m.

Parábola 39

El Segundo, le dijo al Tercero:
– “Me parece como si estuviera llorando”.

El Tercero, le dijo al Segundo:
– “¡Cómo va a llorar, si Él lo creo todo y lo sabe todo!”.

Y siguieron caminando…

El Segundo, le volvió a decir al Tercero:
– “Pues, a mí me parece que Está llorando”.
– “¡Te lo dije!”, le dijo el Segundo. “¡Porque siento una tristeza grande!”.
– “Yo también”, respondió el Tercero.

Y siguieron caminando…

El Segundo, le dijo al Tercero:
– “¿Qué hacemos?”.

El Tercero, le respondió:
– “Sentir lo que Él siente y dejarlo en paz”.

Y el Primero, se volteó y los miró con Su profundo amor en Sus ojos tristes, y les dijo:
– “Estáis aprendiendo”.

Y siguieron caminando…

Rosaura Gonzalo
Isla de Margarita, Edo. Nueva Esparta, Porlamar, jueves 24 de junio de 2004
Hora: 01:25 p.m.

Parábola 38

El Segundo, le dijo al Tercero:
– “¿Sabes?, estoy pensando que no debo pensar tanto”.

Y el Tercero, le respondió:
– “Si no piensas, ¿qué vas a hacer? Tienes que pensar lo que vas a hacer”.

El Primero, se volteó, los miró y no contestó.

Y siguieron caminando…

– “Además”, le dijo el Segundo al Tercero, “el mundo está hecho por los pensadores”.

El Primero, los miró.

Y siguieron caminando…

Y el Tercero, le dijo:
– “¡Claro!, tantos adelantos, tantos inventos”.

Y el Primero, los miró.

Y siguieron caminando…

El Segundo, le dice al Tercero:
– “Y a Éste, ¿qué le pasa que solo nos mira?”.

Y el Tercero, le dice:
– “Pregúntaselo”.

El Primero, los miró.

Y siguieron caminando…

Y el Tercero, caminando le dice al Segundo:
– “Sí, es bueno que pensemos, debemos pensar”.

Y el Segundo, le dijo:
– “Yo también lo creo”.

Y el Tercero, le dijo:
– “Y ¿dónde está el Primero? No lo veo”.

Y siguieron caminando…

Y llegó la noche…

Y el Segundo, le dice al Tercero:
– “¿Tú crees que se haya ido?”.

Y el Tercero:
– “No sé, pero ya me estoy empezando a preocupar”.

Y siguieron caminando…

Y amaneció…

Y el Segundo, ya angustiado, le dijo al Tercero:
– “Vamos a pensar donde puede estar”.

Y el Tercero, le respondió:
– “Vamos a pensarlo”.

Y siguieron caminando…

Y el Segundo, le dijo al Tercero:
– “Ya no quiero caminar más, ya me quiero quedar”.

Y el Tercero, le dijo:
– “Yo tampoco quiero caminar, ya no me interesa los inventos, ya no quiero pensar”.

Y en eso, se apareció el Primero, y les dijo:
– “¿Creéis acaso, que la fe se debe pensar?”.

Y siguieron caminando…

Y el Tercero, le dijo al Segundo:
– “¡Qué alivio!, volvió”.

Y el Primero, se volteó, y les dijo:
– “Nunca Me fui, siempre Estuve, solo que no Me veíais, pues estabais pensando”.

Y siguieron caminando…

Rosaura Gonzalo
Isla de Margarita, Edo. Nueva Esparta, Porlamar, sábado 05 de junio de 2004
Hora: 06:10 p.m.

Parábola 37

El Segundo, le dijo al Tercero:
– “¿Por qué hay tantos allá en el camino?, ¡no nos van a dejar pasar!”.

Y el Tercero, le respondió:
– “¡Es cierto, hay muchos! ¿Qué será lo que pasa?”.

Y siguieron caminando…

El Segundo, le dijo al Tercero:
– “¡Cada vez, son más y más! ¡No vamos a poder pasar!”.

El Tercero, dijo:
– “Será cuestión que le preguntemos a Él. Él todo lo sabe”.

El Primero, los vio y les respondió:
– “¿Todavía no sabéis que cada quien tiene su camino?”.

Y siguieron caminando…

El Tercero, le dijo al Segundo:
– “¡Ajá!, si todos tienen su camino, ¿por qué están ahí?”.

El Primero, les dijo:
– “Es que hay caminos, que se encuentran”.

Y siguieron caminando…

El Segundo, le dijo al Tercero:
– “No comprendo, cada vez se me hace más difícil comprender. Si todos tenemos nuestro propio camino, ¿por qué tenemos que encontrarnos?”.

Y el Tercero, le dijo:
– “Yo tampoco lo comprendo”.

Y el Primero, les respondió:
– “Vosotros tenéis vuestros propios caminos más, estáis caminando encontrados Conmigo”.

Y siguieron caminando…

Puede ser de tierra, puede ser de piedra, de grama, de arena, de cemento, pero es eso, un camino. Puede llover, puede salir el sol, puede oscurecer, pero es eso, sólo un camino.

El Segundo, le dijo al Tercero:
– “¡Mira, se despejó el camino!”.

Y el Segundo, le respondió:
– “¡Es cierto, está despejado!”.

El Primero, los miró y sonriendo les dijo:
– “No, ellos tienen su camino, que ustedes van por el suyo”.

Y siguieron caminando…

El Tercero, le dijo al Segundo:
– “Esto se me hace complicado, que, si está despejado, si está trancado”.

El Primero, los miró y sonrió:
– “¿Por qué te preocupas?, si siempre Estoy a tú lado”.

Y siguieron caminando…

Rosaura Gonzalo
Isla de Margarita, Edo. Nueva Esparta, Porlamar, domingo 30 de mayo de 2004
Hora: 05:00 p.m.

Parábola 36

El Tercero, le dijo al Segundo:
– “¿Sabes cuánto tiempo tenemos caminando?”.

Y el Segundo, le respondió:
– “¡Uf!”.

El Tercero, le dijo:
– “¿Tú crees que pararemos?”.

El Primero, los oía en silencio.

Y siguieron caminando…

El Segundo, le dijo al Tercero:
– “¿Esto durará siempre?”.

El Tercero, le respondió:
– “¿No ves?, podemos preguntarlo”.

El Segundo, le dijo:
– “Pregúntale tú, yo lo veo muy pensativo”.

Y el Tercero, dijo:
– “Sí, mejor no”.

Y siguieron caminando…

El Tercero, le dijo al Segundo:
– “Yo sí le voy a preguntar. Total, si vamos a caminar con Él por toda la eternidad, mejor es preguntarle”.

El Segundo, le respondió:
– “¿No crees tú, que no debemos preguntar si Está tan silencioso?”.

Y el Primero, los oía y les dijo mirándolos con tristeza:
– “Tanto tiempo caminando a Mí lado y todavía Me preguntan”.

Y siguieron caminando…

Y el Tercero, le dijo:
– “Es que a veces el tiempo es tan corto”.

Y el Segundo, le dijo:
– “Y a veces es tan largo”.

Y el Primero, les dijo:
– “¿Cuál tiempo?”.

Y siguieron caminando…

Rosaura Gonzalo
Isla de Margarita, Edo. Nueva Esparta, Porlamar, martes 25 de mayo de 2004
Hora: 03:00 p.m.

Parábola 35

El Primero, estaba pensativo, oyendo lo que hablaban el Segundo y el Tercero.
El Tercero, le dijo al Segundo:
– “Pero si han visto la luz, han hablado con ella, han oído sus palabras, ¿cómo pueden preferir el encierro?”.

El Tercero, le respondió:
– “Yo no lo comprendo”.

Y el Primero, les dijo:
– “¿Habéis visto las luciérnagas? Prenden y apagan como estrellas que vuelan. Aquellos que han visto la luz y no se integran a ella, no soportan que se les apague”.

Y siguieron caminando…

El Tercero, le dijo al Segundo:
– “¿Será falta de fe?”.

Y el Segundo, le respondió:
– “Puede ser”.

Mas el Primero, les dijo:
– “No debéis tratar de medir la fe. Cada quien la vive a su manera, dejadla ser”.

Y siguieron caminando…

Rosaura Gonzalo
Isla de Margarita, Edo. Nueva Esparta, Porlamar, martes 18 de mayo de 2004
Hora: 06:00 p.m.

Parábola 34

El Primero, estaba callado. Y el Segundo, le dijo al Tercero:
– “¿Se lo decimos?”.

Y el Primero, le respondió:
– “¿No sabéis acaso, que Yo todo lo veo? Sabéis que estoy sufriendo. Mas, no porque omitáis decir las cosas, dejan de ser”.

Y el Segundo y el Tercero, bajaron la cabeza. Y siguieron caminando…

Rosaura Gonzalo
Isla de Margarita, Edo. Nueva Esparta, Porlamar, miércoles 12 de mayo de 2004
Hora: 03:05 p.m.

Parábola 33

El Segundo, le dijo al Tercero:
– “¿Qué haces?, que no ves”.

El Tercero, le dijo al Segundo:
– “¿Quién te dijo, que quería ver?”.

El Segundo, respondió:
– “Tenemos que ver”.

Y siguieron caminando…

El Segundo, le dijo al Tercero:
– “¿Por qué no quieres ver? ¿Qué es lo que te impide ver?”.

Y el Tercero, le respondió:
– “Nada, es comodidad”.

Y siguieron caminando…

Y el Primero, que los oía en silencio, levantó su mirada, y les dijo:
– “Así como no veis la luz, tampoco veis la oscuridad”.

Y siguieron caminando…

Rosaura Gonzalo
Isla de Margarita, Edo. Nueva Esparta, Porlamar, jueves 15 de abril de 2004
Hora: 12:00 m.

Parábola 32

El Segundo, le dijo al Tercero:
– “¡Viste!, ¿Cómo el Primero arrastra los pies?”.

Y el Tercero, le contestó:
– “Es que nos está cargando”.

Y siguieron caminando…

Rosaura Gonzalo
Isla de Margarita, Edo. Nueva Esparta, Porlamar, martes 06 de abril de 2004
Hora: 11:50 a.m.

Parábola 31

Y dijo el Tercero:
– “Lo seguimos, lo seguimos”.
– “¿Tú crees, que Él se dará cuenta?”.

Y el Tercero, le respondió:
– “No sé, pero tenemos que seguirlo”.

El Segundo, le volvió a decir al Tercero:
– “Pero ¿tú crees, que se dé cuenta?”.

Y el Primero, le respondió:
– “¿No veis acaso, que camino con vosotros?”.

Y siguieron caminando…

Y el Tercero, le dijo al Segundo:
– “Tú y tus preguntas. Creo que debemos pensar más lo que tenemos que decir”.

Y el Segundo, le dijo:
– “Es que ya no sé qué decir”.

Y el Primero, les dijo:
– “No digáis nada”.

Y siguieron caminando…

Y el Primero, le dijo al Segundo y al Tercero:
– “¿Quién tiene más gracia, la mariposa al vuelo o el sapo al brincar?”.

Y el Segundo y el Tercero, respondieron:
– “La mariposa al vuelo”.

Y el Primero, les dijo:
– “Aún en su brincar el sapo es hermoso, pues es su caminar. Debéis aprender a ver ambas cosas”.

Y siguieron caminando…

Y el Primero, agarró su túnica y se sentó, y les dijo:
– “Creo que es tiempo de que descanséis”.

Y el Segundo y el Tercero recogieron sus túnicas y se sentaron. Y le preguntaron:
– “¿Y qué vamos a hacer?”.

Y el Primero, les dijo:
– “Aprended a oír el ruido del silencio”.

Y se quedaron sentados…

Rosaura Gonzalo
Isla de Margarita, Edo. Nueva Esparta, Porlamar, lunes 29 de marzo de 2004
Hora: 07:00 p.m.

Parábola 30

El Segundo, le dijo al Tercero:
– “¿Qué te pasa?, ¿por qué tienes esa cara?”.

El Tercero, le respondió:
– “Nada”.
– “¿Seguro?”, le dijo el Segundo. “Te ves molesto, muy molesto”.

Y el Tercero, volvió a responder:
– “¡Te dije que nada!”.

Y siguieron caminando…

El Segundo, le dijo al Primero:
– “¿No le ves Tú también la cara que tiene? No me gusta, pareciera que está de mal humor”.

Y el Primero, le respondió:
– “Deja que encuentre lo que está buscando en su corazón, que aliviará sus penas”.

Y siguieron caminando…

El Segundo, le volvió a preguntar al Primero:
– “¿Y eso demorará mucho, porque no se le cambia la cara?”.

Y el Primero, le respondió:
– “¿Sabes acaso cuánto tiempo dura lo que anhelamos tener o ser?”.

Y siguieron caminando…

Y el Primero, le dijo al Segundo:
– “¿Por qué te preocupas tanto por la cara de él?, ¿no sabes acaso que su corazón sufre?”.

Y el Segundo, le respondió:
– “Yo también sufro, pero no pongo esa cara”.

Y el Primero, le acarició la cabeza, y le dijo:
– “Cuando aprendáis a compartir los fardos, veréis que tendréis los rostros iluminados, ya que la carga no es pesada”.

Y siguieron caminando…

Rosaura Gonzalo
Isla de Margarita, Edo. Nueva Esparta, Porlamar, lunes 22 de marzo de 2004
Hora: 08:50 p.m.

Parábola 29

El Segundo, le dijo al Tercero:
– “¿Qué me estás viendo?”.
– “Tus huecos”.
– “Yo también”, le dijo el Segundo al Tercero. “Veo los tuyos”.

Y el Primero, les dijo:
– “¡Ay, de aquellos, que no puedan ni sepan mirarse a sí mismos!,
¡ay, de aquellos, que caminan sin ver!,
¡ay, de aquellos, que juzgan tan ligeramente!”.

Y el Tercero, le dijo:
– “Pero, si estamos hablando de los huecos”.

Y el Segundo, le dijo:
– “¡No ves que lo que estamos hablando es de los huecos!, Tú no nos comprendes”.

Y el Primero, les dijo:
– “Porque os amo”.

Y siguieron caminando…

El Segundo, le dijo al Tercero:
– “Creo que deberíamos decirle que sea más claro con nosotros”.

El Segundo, le respondió:
– “Sí, yo también lo creo, porque en estos caminos tan largos yo nunca le entiendo lo que me dice”.

Y el Tercero, le dijo:
– “Es cierto, todavía nos queda mucho camino. Él mismo lo dijo, díselo tú”.

Y el Segundo, le dijo:
– “No, díselo tú”.

Y el Primero, les respondió:
– “No tenéis que decir nada. ¿No sabéis acaso que siempre estoy con vosotros?”.

Y siguieron caminando…

Rosaura Gonzalo
Isla de Margarita, Edo. Nueva Esparta, Porlamar, miércoles 10 de marzo de 2004
Hora: 08:50 p.m.

Parábola 28

Y el Segundo, le dijo al Tercero:
– “¿Qué es lo que oyes?”.

Y el Tercero, le respondió:
– “Nada”.

El Segundo, le dijo:
– “Entonces, ¿Qué estás tratando de oír?”.
– “Nada”, le respondió el Tercero.

Y siguieron caminando…

Y el Segundo, le dijo al Tercero:
– “¿Cómo que nada, si yo te veo tratando de oír, nada?”.

Y el Primero, les dijo:
– “¿No te has dado cuenta acaso, que es que no puede oír?”.

Y siguieron caminando…

Y el Segundo, le dijo al Tercero:
– “Vamos a recostarnos en la copa de ese árbol”.

Y el Tercero, le dijo al Segundo:
– “¿Tú me ayudas a subir?”.

Y se acercaron al árbol. Y el Segundo ayuda al Tercero, y el Tercero ayuda al Segundo.
Se voltearon, y le dijeron al Primero:
– “¿Tú no vas a subir con nosotros?”.

Y el Primero, les respondió:
– “¿No veis que Estoy aquí para esperar vuestra caída y poder levantarlos?”.

Y siguieron caminando…

Rosaura Gonzalo
Isla de Margarita, Edo. Nueva Esparta, Porlamar, sábado 28 de febrero de 2004
Hora: 04:35 p.m.

Parábola 27

El Tercero, le dijo al Segundo:
– “¿Qué tanto busca esa gente? ¡Buscan y buscan y buscan!”.

El Segundo, le dijo al Tercero:
– “Yo no sé, ¿nos acercamos a ver qué es lo que buscan?”.

Y el Tercero, le respondió:
– “Sí. Vamos a acercarnos”.

Y el Primero, le dijo:
– “¡Qué tanto empeño de tratar de entender lo que buscan los demás! Si vosotros todavía, no habéis encontrado lo que estáis buscando”.

Y siguieron caminando…

Rosaura Gonzalo
Isla de Margarita, Edo. Nueva Esparta, Porlamar, jueves 22 de enero de 2004
Hora: 07:35 a.m.

Parábola 26

Y el Tercero, le dijo al Segundo:
– “¿Qué es lo que pasa? Se ve mucho humo… ¡se siente mucho humo, se huele mucho humo!”.

Y el Segundo, le dijo:
– “¡Se oye mucho ruido, demasiado ruido!”.

Y el Tercero, le dijo al Segundo:
– “¿Qué será lo que está pasando?”.

Y el Primero, les respondió:
– “Que no han crecido nada, no han crecido nada”.

Y siguieron caminando…

El Tercero, le respondió:
– “¿Cómo que no han crecido nada?”.

El Segundo, le dijo:
– “¿Cómo que no han crecido nada?, ¿no ves las construcciones que tienen?, ¿no ves el confort y el lujo con que viven?”.

Y el Primero, les dijo:
– “¿Es que no oís acaso el llanto de los que no tienen nada, el lamento de los abandonados, la tristeza de los ausentes? Mas, Yo os digo, eso cambiará”.

Y siguieron caminando…

Rosaura Gonzalo
Isla de Margarita, Edo. Nueva Esparta, Porlamar, jueves 15 de enero de 2004
Hora: 08:00 a.m.

Parábola 25

El Segundo, le dijo al Tercero:
– “Estoy realmente cansado, pero no se lo voy a decir”.

El Tercero, le dijo al Segundo:
– “¿Por qué no se lo vas a decir?”.

Y el Segundo, le respondió:
– “Porque Él debe saber que estamos cansados”.

EL Tercero, le volvió a decir:
– “Yo tú, se lo diría”.

– “No”, le respondió el Segundo. “No se lo voy a decir. Él debe saber que estoy cansado”.

El Primero, que los oía, les dice:
– “¿Estáis cansados de cuerpo o de alma?”.

Y siguieron caminando…

Rosaura Gonzalo
Isla de Margarita, Edo. Nueva Esparta, Porlamar, domingo 04 enero de 2004
Hora: 07:31 p.m.

Parábola 24

El Segundo, le dijo al Tercero:
– “¿Viste?, ¡regresó!”.

Y el Tercero, le dijo al Segundo:
– “Yo también lo vi. Mas, ¿tú crees que Él lo haya visto?”.

Y el Tercero, le dijo al Segundo:
– “¿Por qué?, ¿no sabéis que Él lo ve todo?”.

El Primero, los oía en silencio, se volteó, los miró, y les dijo:
– “Lo que vino no es lo que Estoy esperando. Más, ya llegará”.

Y siguieron caminando…

Rosaura Gonzalo
Isla de Margarita, Edo. Nueva Esparta, Porlamar, viernes 02 enero de 2004
Hora: 09:30 p.m.

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