EL LIBRO DE LA VERDAD, EL LIBRO DE LA VIDA.
Fue durante un día jueves 03 de marzo de 2005, cuando la Santísima Virgen se le presentó a Rosaura en su casa. La sagrada presencia se debió para ordenarle un retiro estricto de siete días, que contaba solamente con el permiso de ir a la misa diaria. El fin de este tiempo de absoluto aislamiento fue para que escribiera lo que se le iba a revelar, en donde la Madre le confirmó que “su mano sería guiada por Ella misma”. La conversación del jueves 03 de marzo de 2005 precede el inicio de lo que la propia Virgen María llamó “El libro de la verdad, el libro de la vida”, que inicia al día siguiente, un viernes 04 del mismo mes y año.
Conversación.
¡Oh Madre!, bendita sea Tu pureza.
Madre, Madre… ¿qué es lo que tengo que saber que no me han dicho? ¿Qué es lo que debo escribir que mis manos no se mueven?
¡Ayúdame!
¡Madre, cómo lo he de hacer, me falta tanto!
“Mañana después de misa te acercas a la Basílica, rezas una oración, regresas a tú casa, y al séptimo día tendrás terminado el “Libro de la verdad”.
Madre, pero yo no tengo ni papiro ni tinta, ¿cómo lo voy a escribir? Las páginas que me enseñas en ese lenguaje, ¿cómo lo voy a descifrar?
¿Y por qué he de salir el sábado y no el domingo?, no entiendo… Mañana es viernes, el séptimo día es sábado. ¿Dónde voy a encontrar lo que voy a escribir y a quién se lo voy a dar?
¡Madre qué debo hacer!
“Mañana, en un libro nuevo que será traído a tus manos, él sabe que debe entregarlo. Escribirás, deja que yo te guiaré tus manos. Nadie lo puede leer, no saldrá de tus manos”.
¿Ni siquiera los del grupo?
“¿No os he dicho que sois todos uno? mas, debéis guardar silencio. El que te va a entregar el libro va a decidir”.
Madre… ¿es tan grave lo que voy a escribir?
“Habrán momentos de amor, habrán momentos de dolor, habrán momentos de risa, habrán momentos de llanto. ¿No sabes acaso, hija mía, que la vida está hecha así?”.
Pero es que no entiendo tanto misterio, ¿para qué tanto misterio? Yo escribo mí diario.
“Se te va a entregar «El libro de la vida», se te ha venido mostrando”.
No sé Madre, lo he visto. ¿Y él sabe que me lo tiene que traer?
“Él lo sabe”.
Pero no me ha dicho nada. ¿Tú estás segura que él lo sabe?
“Amada hija, lo vais a guardar como un tesoro, y cuando vengan los anuncios nuevos lo podréis sacar mas no discutáis por las otras palabras, son necesarias, deben llegar a todos”.
Ay, Madre no estábamos discutiendo, son puntos de vista encontrados mas no discutimos. De verdad no discutimos.
“Si sois todos uno, no podéis algunos tomar decisiones sin consultar a los demás”.
¿Eso lo dices por mí Madre?
“No, lo digo por ellos. Ya os lo dije, debéis hablar mucho más”.
¿Y con el libro que él me va a traer?
“Sólo cuando esté terminado lo leerás”.
¡Ay Madre me estás preocupando!
“Ya hoy me lo dijiste, van dos veces que me dices que te preocupo. ¿No confías en mí?”.
Claro que sí pero, me estás hablando del “libro de la verdad”. Suena como cuento o fantasía.
“Tú escribe, lo entenderás, y ese ángel que te envié para cuidarte mañana te lo entregará”.
Así será Madre.
“Y recordad, al séptimo día, sólo al séptimo día se los leerás, escribas lo que escribas”.
Te lo prometo Madre.
Rosaura Gonzalo
Porlamar, Edo. Nueva Esparta (isla de Margarita), jueves 03 de marzo de 2005.
Lugar: casa de Rosaura Gonzalo.
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A continuación, leerás el dictado de la Virgen a Rosaura.
LOCUCIÓN DEL VIERNES 04 DE MARZO DE 2005.
EL INICIO DEL “LIBRO DE LA VERDAD, EL LIBRO DE LA VIDA”.
«Sí empezamos, sí empezamos, sí lograremos los cambios desde Oriente, donde arranca el mar silencioso y se escribe con símbolos, lo lograremos, mas la aguda destreza inutiliza la acción. Oriente creciste en esa búsqueda para terminar frente una construcción donde se dice está Dios, dividida en tres, y la suma de sus logros solo da la destrucción.
Muro absurdo de lamentos meciendo sus búsquedas, ¿en solitario baile?… y qué encontraron, aferrados a generaciones ancestrales siguiendo las ramas de árboles con el orgullo de la estirpe, ¿y todo para qué?
¡Ay de los estudiosos!, tienen la verdad en frente y no la ven, se acogen a experiencias pasadas de majestuosidad impresionante y cantan alegorías ajenas situadas en tiempo muerto; ciegos no ven el daño, se creen que son la luz y la esperanza. ¡Ay hijos de David!, cuánto desencanto en el hoy y así será en el mañana.
Se despreció su andar, silenciaron sus años mozos donde se podía ver el encanto de la juventud, y lo hacen aparecer cortando madera. Hijo dócil ¿en el olvido de 19 años sólo cortando madera? Verdad incierta mas no por eso menos creída.
Rebaños nos dices, es así y así es, mas descubriremos sus pasos, y en el hoy que será siempre veremos el por qué de un andar. Caminos, vivencias hoy escondidas, más no por eso menos creídas.
Se dijo a los once años en casa del Padre, mas no es acaso todo lo ves y toca casa del Padre; y vino el silencio, lo volvieron invisible, guardaron lo escrito y aparece para dar testimonio en solo tres años. Demostración de divinidad, milagros a doquier y muerte terrible en una cruz, y los años mozos de crecimiento, formación, se quedaron en ¿cortar madera?
Ya es hora de la verdad, el tiempo es breve, es el ahora, el hoy y será el mañana el paradigma del misterio mas no por eso, negar lo que no entendemos.
Si empezamos así, sin más, caminando a su lado en esos años cuando cruzó los caminos de la ventura en la búsqueda del conocimiento humano, Él, divinidad, ¡Hijo de Dios!, con su humildad dejó un legado guardado bajo mil llaves olvidadas en un oscurantismo propio de la ignorancia y el conocimiento de la verdadera existencia de Dios, pues Él fue un bebé, niño, adolescente y hombre. Fue y es Dios Hijo.
Desde aquí veo el mar, barcas, palmeras y el vuelo de la gaviota.
¿Dónde termina lo que veo y dónde empieza lo que quiero ver? Se me acerca el tiempo más se diluye en la razón y se abren las ventanas de un pasado presente. ¿Es acaso tan importante el conocimiento, y qué hay del saber?
Joven Jesús, caminaste por lejanas civilizaciones, aprendiste de las debilidades del ser humano, te maravillaste con sus conocimientos sujetos a una lógica de vivencias basadas en el día y el temor de lo desconocido. La muerte, algo que para ti era irreal, pues sabías de la vida eterna. Hijo de Dios, estuviste en sus vidas, casas, ¡no te descubrieron! más pasaste tú mirada y calmaste su sed.
Me abres a un conocimiento donde el ayer, el hoy y el mañana es uno. Me das visiones, calmaré en él mis inquietudes y trataré de ser solo una mano manejada por ti, en la gracia de mi amada Madre.
Viendo volar las gaviotas majestuosas con suavidad, donde el aire las mece cual mano escondida, y te veo sentado en un cómodo cojín disfrutando el pan y el vino. Sonriendo se acercan tres jóvenes, sintiendo que ese hombre joven, extranjero, tenía algo diferente, y preguntaste por sus creencias, maravillado por sus arreglos mas no por el color de su piel aceituna.
Les ofreciste tu vino, traído para ellos con mucho amor. No conocido y entraste en su conocimiento del cielo, los astros, sus dioses y guardaste silencio, fuiste una esponja, ¡sí!, tu amado Padre te dio la gracia de ser hombre para conocernos mejor. También te dio el saber y buscaste el conocimiento nada despreciable de generaciones.
Vagaste por muchos caminos, hiciste muchos amigos en tierras tan lejanas, vivencias buscadas para un mejor entendimiento. Te acercaste al imperio, viste de cerca a tan temidos y envidiados, y en una calle ruidosa agarraste una piedra, se volvió polvo, y en tu mirada donde brillaba una lágrima contaste su tiempo en caída, y decidiste que tu iglesia dominaría el corazón de todos desde ese mismo lugar; y correrán lágrimas, muchas, más; ya el tiempo estaba fijado, nada se podía evitar y seguiste caminando, hablando todas sus lenguas.
¡Ya falta poco Padre! Te maravillaste de sus obras arquitectónicas, más el dolor del sirviente maltratado fue forjador de un futuro donde darías libertad, y estas maravillas guardadas en gavetas de oscuridad para que el mundo no conociera al hombre, tan humano en la ignorancia de resaltar su parte divina, anular su vida, convertirla en nada, silencio, solo hubo madera que cortar.
Y seguiste caminando y sentiste en tu andar cierta impotencia, más no podías hablar, sabías de generaciones desaparecidas, y cerca, muy cerca de la pirámide, maravillado de la creación de tu amado Padre sobre tantos hombres, todos iguales y diferentes a la vez, seguiste buscando sus enseñanzas, y entrastes en las montañas donde se sumían en un silencio en su búsqueda del yo interior.
Y pasaste años asimilando conocimiento, del secreto de solo oír sin decir quién eras. Viviste experiencias donde creían en la reencarnación de un hombre santo, más tú solo oías y nadie comprendió que estaban en la presencia de Dios Hijo. Bajaste las montañas y caminaste senderos, admirando la libertad de Dios Padre a sus hijos, y comprendiste que tenías que regresar para hacerlos realmente libres.
Fueron trece años de caminar, ver, conocer, prepararte, y al regreso cargado con tantas emociones te entregaste a la madera un año antes de salir a cumplir tu misión redentora, y disfrutaste del amor de Mariam, sus cuidados, sus silencios elocuentes. Madre silenciosa dice más que mil palabras, unidos en pensamiento y alma. Un año de oración y preparación donde ambos sabían que pronto se iniciaría el cambio profundo en la vida de ambos, y el inicio a la verdad.
Gracias amado Padre, amada Madre, por permitirme compartir con ustedes esos hermosos días, no por ello menos difíciles. Empezaron las visiones del tercer milenio donde hay seis años perdidos, pero eso no es lo que quieres que escriba.
Se está en el tiempo, caída de imperios y surgimiento de otros, nada nuevo bajo el sol. Se toma de la mano el resentimiento de muchos, deseo de concertar, pasar a la historia con lenguaje humanitario.
Hombre mezclado con diferentes sangres utiliza palabra amor con mucha tranquilidad, mas no lo profesa, no tiene tiempo, y en un vuelo de pájaro deja caer maravillas, siembra el caos y destrucción.
Desconfianza, heridos de muerte buscan afianzar sus realidades que no son tales, ¡hay tanta indiferencia en este mundo!, cual serpiente encantadora todos le creen y reparte bienes, y busca las necesidades y en apariencia se une a las mismas, el mal envuelto en su máxima expresión, y el del norte, soberbio rey sin corona siembra muerte y destrucción en el Sur.
América, la pelea está declarada y todos inocentes no la ven. Se tejen hilos invisibles mas el mal avanza, mas estabas tan cerca de Dios y no lo viste. Se callaron las voces y esta confrontación es buscada, organizada por él y los países árabes; quieren al águila 1 y al águila 2, quieren el poder y lo dejaron invadir la tierra de los ancestros, jardines colgantes, y destruir y que para construir, y el de aquí sigue los encuentros privados, falta poco, ¡Dios mío tanta destrucción!
¡Dios mío otra vez visiones!
Los hielos se desprenden, caen como galletas rotas y las nubes secas, muy secas, no habrá agua, ¡Dios mío!, la gente se muere de sed, una y otra vez.
esos signos,
se desplaza hacia el centro, se mueve, se desprende y recorre, recorre ¡Dios mío!
Madre fueron 13 años.
“Sí amada hija”.
¿Pero nos dicen que estuvo en casa trabajando en carpintería?
“Él necesitaba recorrer el mundo y entender Su parte humana, para que no lo dominaran”.
¿Cómo es eso si es el Hijo de Dios?
“Por lo mismo, eso le hubiera permitido empezar mucho antes, y tenía que aprender y conocer que debía de cambiar”.
Madre, ¿sufriste mucho Su ausencia?
“Siempre estuvimos unidos en un solo pensamiento. Mis vecinos Me preguntaban si Me sentía sola mas ¿cómo decirles que no lo Estaba?”.
Sí, lo sé Madre, es tan difícil pero sabes… el mundo evoluciona tan lentamente.
“Lo sé hija Mía, tú escribe lo que ves y sientes, por muy duro, después del después vendrá Él nuevamente”.
¿Madre yo lo veré?
“¿Crees que es importante verlo si Está en ti?”.
Bendíceme, Madre.
en el entendimiento del acercamiento se verán las señales: agua, frío, calor, la tierra emergerá con su locura roja y las cenizas cubrirán ciudades, se moverá la tierra, y en las orillas se desprenderán grandes cantidades de tierra donde se las tragará la nada, junto a ciudades y hombres. ![]()
El desierto volverá a ser tierra fértil y la tierra fértil volverá a ser desierto ![]()
Aunque no parezca nuevo, la iglesia resquebrajada en su interior donde domina el poder, el lujo, se escribirá en notas rojas, y el mundo sorprendido en su buena fe llorará y vendrá la limpieza. Caerán muchos impíos, deshonra total a un amor de aparentes grandezas mas ineficaz por su ausencia. Se llevará varias, y otras surgirán, y donde cayeron los granos de tierra de su mano vendrá la limpieza.
Se sucederán seguidos los elegidos al manejo, hasta que el último que será el primero guíe a los que estaremos sobreviviendo por la fe en la esperanza de su encuentro, y cambiarán las reglas, se hará más fuerte.
Madre, me enviaste a diferentes iglesias y creo comprender el por qué son tan distintas, aunque tu amado Hijo está presente en la Eucaristía.
Y siento tristeza, una soledad: personas viejas, viudas, solteronas, enfermos y una ausencia escandalosa de la juventud donde los sacerdotes con su voz monótona invitan a irse, mas que ha quedarse, ajenos a las necesidades de la gente, apurados. No comparten, ni siquiera se acercan, y el cierre silencioso de las puertas marca el camino del cierre permanente… ¡ay, perdóname!
En la Asunción sentí el lúgubre quejido de los muertos enterrados, parecía una escena dantesca. El diácono, ya mayor, se dormía, que diferencia al diácono Jesús, que le brindó una oración espiritual a los que no comulgaron. ¡Ay iglesia!, te caes en pedazos y no quieren recogerte. Los sacerdotes obligados a un celibato caen en el juego más triste, la corrupción amoral, predicando con la cabeza baja, pero, no quiero juzgar.
Madre… ¿qué hizo en su andar?
Debemos revisar lo vivido, sostén de muchos; predican, y ese es el secreto. Mi amada iglesia corrompida, lastimada, herida, por eso las misas está gritando a sordos que no ven y sienten. Perdónalos, no saben lo que hacen.
La nube roja se extiende, silenciosa, con aparente falsa modestia y emblemática definición de igualdad.
Los hombres de túnica tienen un enemigo común, Occidente, y aunque se vean en aparentes conversaciones y acuerdos tienen el poder en sus manos, el oro negro. Utilizan el ego desmedido del hombre que habla mucho ofreciendo dádivas, y dando lo que no es suyo. Lo manejan con la sabiduría de saber su verdadero carácter, y envuelves a los franceses en una aceptación falsa por lo demás.
Rusia en su aparente entrada al mundo global tiraniza y extiende sus alas, aliado nuevo, loro parlanchín sostenido por intereses comunes. Asia correrá sus fronteras en dominio económico, siendo más fuerte cada día; abrirá sus brazos con falsa muestra de aprecio.
Son cuatro centros de poder: América del Norte, América del Sur, los chinos y Rusia, lo cual deja afuera a Europa, interesada más en crecer que guerrear pues tiene frescas las cicatrices de la anterior destrucción mas, los cuatro poderes llevarán el caos. Los árabes seguros del dominio económico fomentarán esas decisiones, el enfrentamiento entre el Norte y Sur de América es inminente.
Sonsacadas las bases del respeto y levantando las necesidades de los desprotegidos vendrá primero verbal, más no por eso menos peligroso, y la balanza se inclinará al norte dejando al sur miseria y destrucción. Se inicia con la resurrección del nacionalismo mal entendido, eje del mal divide y vencerás.
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Se sentirán explosiones que arrasarán, y donde salieron los tres cultos de aparente veneración a Dios seguirán tercos culpando a los hombres de túnicas, y embarcados junto al águila 1, en una absurda guerra. Desde ese mismo suelo en su religión surgirán los hombres creadores de la mayor destrucción, y a la muerte del Papa viajero, sostenido por el amor y las oraciones se disparará lo insostenible, y el hombre no le alcanzará el tiempo para evitar tanta destrucción, siendo la misma el más temido enemigo.
El mal está presente y utilizará todo lo que está a su alcance: odios, poder, egos, etc., para destruir, y la mancha roja se extenderá.
Los indígenas se levantarán, se volverán a sus ancestros, así como el islam volvió a retroceder más de 300 años.
El hombre se refugia en creencias añejas, casi olvidadas, y se recogerán los pedazos de una iglesia católica sumida en el caos. Olvidarán lo más importante: el mensaje de amor, esperanza y fe, y en respuesta a tantas tribulaciones donde el mal se sienta en diferentes tronos, y cuando la tierra cubra de cenizas en una oscuridad su cielo, el hombre se arrodillará y empezará a preguntar ¿dónde está Dios?, y unirán sus lamentos en lenguas dispersas y vendrán anuncios».
A continuación, imágenes de las páginas del libro donde Rosaura Gonzalo escribió éstas revelaciones:
Su Santidad, el Papa Pablo VI, ha confirmado el 14 de octubre de 1966 el Decreto de la Sagrada Congregación para la propagación de la Fe (Acta Apostolicae Sedis No. 58/16 del 29 de diciembre 1966) que permite la publicación de escritos concernientes a las manifestaciones sobrenaturales, aún cuando estos escritos no están aprobados por el “nihil obstat” de las Autoridades Eclesiásticas.
El nihil obstat es una frase en latín que significa «nada impide» o «nada se opone».
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