Mis Amigos

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Virgen del Valle

Puerta al Cielo

Virgen del Valle - Isla de Margarita - Venezuela

MIS AMIGOS

Creo que es hora de presentarles a los que me han acompañado en todos los momentos, buenos y malos. La Virgen, dice que «las señales están dadas y dichosos los que las sepan ver».

Cuando la conocí, a Alba, sentí una necesidad de protegerla, me llamaba la atención su carácter de aparente indiferencia y firmeza ante los acontecimientos del día a día y recuerdo aún, como se asustó mucho cuando la Virgen lloró por primera vez, de hecho no vino ese día sino su mamá. He visto como han crecido sus hijos, bien formados. Alba tiene la suerte de tener a unos padres maravillosos, la Sra. María y al Sr. Melquíades, quienes la cobijaron en su casa para que ella pudiese dedicarse a la educación y formación de sus hijos, pues tenía en cierto modo tranquilidad económica y trabajaba con las flores para pagar los estudios de ellos.

Alba, fue incondicional durante muchos años, dejando todo lo que tenía que hacer para ir a atenderme cuando tenía los estigmas, para mí es alguien muy especial a la que amo con la profundidad que la Virgen me enseñó a tener; a veces recuerdo con nostalgia esos primeros años cuando éramos tan unidas y siempre habrá en mi corazón una oración hacia ella, como lo dije anteriormente; su marido la dejó con tres niños pequeños y hoy que los veo hombres y profesionales, me siento muy orgullosa de ellos, pues siempre los vi crecer al lado mío como mis propios hijos.

La Virgen Santísima con la ayuda del padre Luis David, la guió en su camino a pertenecer al Carmelo, el 16 de Julio de 2010 se consagró a la Virgen del Carmen, ¡qué regalo tan maravilloso!… y ahora Alba se mueve entre la Iglesia San Nicolás de Bari y el recinto donde esta la manifestación de la Virgen, Su Lugar Sagrado.

Quisiera hablar ahora del Dr. Rodrigo Ordáz, él fue quien me inició para que escribiera todas mis experiencias y recuerdo cuando le contaba sobre las tragedias que veía, «donde el hombre se hacía barro»; junto con su esposa Rosita, dedicaron su tiempo a filmar las lágrimas de cuando lloraba la Virgen y todos nos sentíamos impactados, pues sentíamos el sufrimiento de la Madre. La Madre los ha llevado a los dos a tener una misión hermosa con Jesús de la Misericordia y la han propagado por toda Margarita.

Otra persona que debo mencionar es el Dr. Enrique Aguilar, alguien realmente especial, porque estuvo desde el primer momento conmigo; él sufría mucho cuando la Virgen lloraba, fue un fiel compañero durante muchos años, a la hora que fuera que yo tenía los estigmas, él dejaba de hacer lo que estaba haciendo y nos acompañaba. Quedaron notas escritas de su seguimiento médico de 7 años de atención, la Madre lo escogió para esta misión porque es un hombre piadoso, de intensa fe, con una hermosa familia al cual tengo mucho que agradecerle, siempre rezo por él y lo llevo en mi corazón.

Un día que yo estaba sufriendo mucho porque tenía mucho dolor, él le pidió a la Virgen sentir un poco lo que yo sentía y cuando me inyectó, sintió un fuerte dolor tan intenso en todo el cuerpo que quedó pegado a la pared, fue cuando me confesó que le estaba pidiendo a la Madre sentir algo que yo sentía y la Madre como siempre generosa, lo complació.

En este despertar que tuve en la fe, en este encuentro con María y Jesús, él fue el mejor guía. Un día fuimos al Carmelo del Claustro a ver una monjita muy mayor, nunca olvidaré los ojos azul cielo, cristalinos y hermosos de esa monjita, se estaba muriendo pero tenía la felicidad y la pureza y eso era lo que el Dr. quería que yo viera, fueron muchos, muchos los momentos gratos que pasé con él, también algunos difíciles. Le doy las gracias a la Virgen por haberlo puesto a mi lado.

«María, siempre María», palabras de la Virgen cuando se refiere a María Mata, es como una gran flor que tiene un aroma inmenso, generosa, su tiempo se le va en dar, en ayudar a los ancianos, le lleva comida a los indigentes, es una persona obesa y sin embargo, nunca le oí una queja; cada vez que alguien la llamaba ella estaba allí para responder: cuando no era en una canastilla, era una bolsa de comida, era conseguir algo para alguna de las iglesias, madre sustituta del padre Alberto Mata, tenía tiempo para todo, era como milagroso.

En mis momentos de sufrimiento se sentaba a acariciarme la cabeza, me tocaba las espinas y rezando, siempre rezando, cuanto me aliviaba esas oraciones que hacían todas. María es fuera de serie, me quedaría corta al describirla, es un personaje, alguien que tiene la gracia de la generosidad y mucho amor para dar, quedó viuda joven y crió a sus 5 hijas ¿quién no ha comido una torta hecha por María Mata?, ¡ay María siempre María, cuanto te amo!.

Letti, es un ser muy especial, tiene mucha profundidad y su fe crece cada día más. Le doy gracias a Dios y a la Virgen Santísima por tenerla a mi lado, la quiero mucho.

Diana, la serena, la centrada, la vi llorar abrazando el cuadro de la Virgen como una niña pequeña aferrada a su madre, dulces encuentros en la casa, conversaciones amorosas sobre el regalo que le había hecho la Virgen en un encuentro con Ella y con todos nosotros. Quiero mucho a Diana, ha sido incondicional conmigo, me ha cuidado, me ha defendido, realmente pasamos momentos muy hermosos, en su casa y en la mía, su esposo Mauricio le tenía terror a mis adivinanzas que hacíamos en los juegos cuando era el cumpleaños de cualquiera de nosotros, hombre de fe, hermosa pareja, con unas hijas lindas, a quien el encuentro con la Virgen les hizo crecer y les dio esa oportunidad de sentir algo inexplicable como es el amor de Ella, muchas fueron las veces que estuvo a mi lado cuidándome.

Myrna, para mí Mirna es alguien especial, desde el primer momento comprendió que yo era un ser normal. Un día en una conversación en la floristería me hizo abrir los ojos, ella no se imagina hoy en día cuanto me ayudo esa conversación, tiene una familia muy hermosa además de sus hijos, sus padres, su hermanos y sobre todo la cualidad mas grande que tiene Mirna es que es sincera, pura en sus apreciaciones, siempre ha estado a mi lado, se tuvo que ir de la isla por cuestiones de trabajo y cuanto la extrañamos; recuerdo que una tarde estando en el inicio del proceso de los estigmas, estando todos reunidos en la orilla de mi cama, ella me tenía la mano en la cabeza y en ese momento entró la energía del Señor y pasó a través de su mano, temblaba, fue muy grande lo que sintió.

Muchas veces me acompaño a las cosas que a mi me gustaban hacer, sin juzgar, sin criticar y sin señalar, solamente dando su tiempo y su afecto. Tuvimos muchos momentos gratos y hoy le doy las gracias a la Virgen porque ella fue parte de ese equilibrio que yo necesitaba.

Mí querida Maritza, la Virgen quiso que fuera ella por algún tiempo encargada de la floristería, nos dio la oportunidad de compartir en la misma, nunca decía que no, nos llevaba a todas partes sin discutir, alegre, servicial, reza con una gran devoción, llevó a muchas personas a ese encuentro con María; fueron muchas las horas que pasó a mi lado, cuidándome, atendiéndome, rezando, ama profundamente a la Virgen y como todas nosotras la encontró en ese Su Lugar Sagrado. Maritza fue refrescante en esos años, una hermana, una amiga, como no quererla, como dejarla sola, ¡imposible!.

En estos días la vi cuando estuve en Margarita, fui a su casa a almorzar y fue tan grato recordando aquel día que se le escarchó el techo, una viga del techo de madera se le lleno totalmente de escarcha. En su casa hubieron reuniones de cumpleaños que disfrutamos tanto, gracias Madre por poner a Maritza en mi vida.

Marino Fermín, fue por curiosidad, como casi todos, a la floristería, donde mas nunca pudo volver a salir, su encuentro con la Virgen fue maravilloso, lo llevó a ser un hombre de fe y tengo gratos recuerdos de esos momentos que compartíamos. Hoy en día se consagró también a la Virgen del Carmen, está dedicado en la Iglesia y se consagró por entero. Está muy unido a Alba, es su confidente, lo que me llena de paz es ver que a través de ese maravilloso milagro que fueron las lágrimas de sangre de la Virgen, muchas personas han tomado el camino hacia Dios.

Carolina, entró a la floristería cuando la Virgen estaba llorando, recuerdo que estaba Rodrigo Ordáz, Rosita y el Dr. Aguilar y ella sin conocerme, me llevó a su casa. Hoy por hoy comprendí que fue un abrazo que nos dio la Virgen, es una de mis hijas amadas, incondicional, respetuosa, nunca oí de sus labios una crítica, una censura a nadie, es muy reservada con su vida personal, lo cual yo respeto.

Su misma timidez la hace a veces parecer como antipática, cuando es todo lo contrario, es toda bondad y generosidad, ella sabe que yo la amo, que la cuido y que en mi cada día está en mis oraciones hacia ella y yo sé, que ella está conmigo. Otro regalo más que me dio la Madre, una amistad plena, sincera, irrompible, que ni siquiera las malas lenguas típicas de un lugar pequeño como es un pueblo, pudieron separarnos.

¡Gladys Dubén, mi Marrrrrgariteña preferida! es un personaje, me ha sido fiel desde el primer día, me sonrío al pensar en ella, cuanto apoyo me dio cuando me aparecieron las primeras escarchas y fueron delante de ella, cuanto apoyo me dio y me sigue dando.

Solamente por ver a Gladys es un placer ir a Margarita, ya tiene sus años, está refunfuñona (sin embargo hasta le queda bien), fuma como un carretero y tiene una tos, mas la amo, espontánea como nadie, no las piensa para decir las verdades, otra incondicional y como dirían los jóvenes: una fan. Para mi es como una madre y me llena de alegría saber que en cada Rosario ella está presente. Su hija y su nieta son muy lindas, en su juventud fue una gran guerrera y en su vejez es una dama, que la Virgen siempre me la proteja y me la cuide.

Carmen Sol, la primera vez que la vi en la floristería me llamó la atención su dulzura, una mujer muy linda físicamente, estaba realmente impresionada, y muchas veces la he visto llorar ante el cuadro de la Virgen; cuando conoció a Harold que es su esposo, se casaron en la isla y ella se escarchó toda en la boda, por razones ajenas a mi voluntad no pude estar en ese día, estaba fuera del país.

Ella me ha cuidado, he recibido mucho, mucho amor de su parte, otra incondicional, forman una pareja hermosísima, están atravesando en este momento situaciones difíciles, como todos en el país y sin embargo, se refugian en la Virgen, fue a través de esa entrada en la floristería que ella encaminó su vida y su matrimonio a Dios, es otra de mis hijas amada, me pide la bendición cada vez que me llama.

A veces tengo la nostalgia y quisiera estar un poco mas cerca de ella, pero vive en Pariaguán, pero estamos juntas casi todo el tiempo a la distancia de una llamada por teléfono, la tengo en mis oraciones como se que ella me tiene en las suyas. Vino para la consagración de Alba, siempre quiere estar en los momentos de cualquiera de nosotros, es muy generosa.

Rossi, cuantas cosas bonitas pasamos juntas, confiaba plenamente en ella, era mi confidente, una linda persona, está en una búsqueda incesante de Dios y de la Virgen, cuando veo a un pájaro de hermoso plumaje posado sobre una rama, me acuerdo de Rossi, pues salía volando mas siempre regresaba, es mi amiga, ya que me comprendía en los momentos en que yo necesitaba ser un poquito mas humana, sin ser juzgada, ni censurada y yo le comprendía a ella sus debilidades y sus flaquezas, y juntas nos dábamos apoyo. Tiene un gran corazón, ama a sus padres, trabaja para el Hospital San Juan de Dios en obras sociales, es como una rosa que para llegar a ella hay que brincar las espinas, mas nunca olvido el aroma de esa rosa que me apoyó en los momentos mas difíciles. Fue la que estuvo conmigo cuando tuve que embalar para venirme a Caracas. Rossi, mi pequeña Rossi.

Recuerdo cuando Isa me llevo a Carlos a la floristería, estaban saliendo; Isa tenía varios años de viudez y en el momento en que se hincaron a rezar ante el cuadro de la Virgen en el reclinatorio, pude ver que una inmensa luz los envolvía y supe que ese era el hombre que Dios le había mandado y se lo hice notar. Ya tienen 5 años de casados y son muy felices.

Isa fue a la floristería desde los inicios, era discreta, se acercaba a los Rosarios y poco a poco se fue convirtiendo en una hija muy amada, podría decir muchas cosas de Isa y Carlos, su acercamiento a Dios y a la Virgen, aunque Carlos es un laico muy comprometido, he compartido su sufrimiento porque no pueden comulgar; Carlos tenía años divorciado pero el vio a Isa por primera vez entrando a la Iglesia y dijo: «esa va a ser mi mujer», Dios movió sus hilos de una manera sutil para que se encontraran, y así fue. Su casa es como mi casa, hago retiros en la misma donde encuentro mucha paz, los quiero mucho, siempre los tengo en mis oraciones. Han tenido en su casa manifestaciones maravillosas, están llenos de amor y paz.

Teolinda, pequeña en estatura y gigante en amor y bondad. La conocí mucho antes de la manifestación de la Virgen, fue un encuentro donde aprecié su entereza, su nobleza; era una juez muy temida ya que no se dejaba comprar, me devolvió la credibilidad en la justicia venezolana. Recuerdo que Alba y yo le fuimos a llevar una imagen de la Virgen del Valle al tribunal, ya había terminado la hora de trabajo, cuando sale uno de los abogados a decirnos: «ya la juez terminó y no puede recibir a nadie»; con una seriedad y un respeto, le dije: «dígale que es Rosaura y Alba, que vinimos a traerle la Virgen».

Claro, nosotras conocíamos a la amiga, a la bromista, a la que siempre tiene un chiste en la boca y encontrarnos con ese despliegue de seguridad y respeto, nos impactó. Cuando entramos que ella vio a la Virgen, se puso a llorar como una niña y me acuerdo que todo el personal nos miraba como asombrados.

Son muchos años de amistad, de respeto, de afecto, donde me he involucrado con su familia, su esposo Mario y sus hijos, un hogar sólido basado en el respeto, la moral y sobre todo el amor. Mi pequeña gran juez, cuanto la amo, incondicional, siempre a mi lado, cada vez que le tocaba cuidarme, lloraba, de una sensibilidad impresionante, Dios me la bendiga y me la proteja siempre, que yo siempre estaré con ella. Te quiero Teolinda.

Mariángeles, es encantadora, cuando estoy a su lado siento que ayuda a crecer mi fe, la quiero mucho, es toda una dama.

Recuerdo que un día Matilde preguntó a todos los que estaban rezando en el cuarto (yo tenía los estigmas) ¿por qué no le hacen preguntas a la Virgen?, y tenía una libreta con su bolígrafo. Cuando se inició el proceso, todos esperaban que Matilde preguntara algo, mas fue tanta su emoción que no pudo preguntar nada, quedó prendada.

¿Por qué la dejé al final de está lista?… Porque se dice que lo último será lo primero, aunque realmente no la realice con un orden preestablecido mas, si deje a Matilde para cerrar con broche de oro. Amiga incondicional, nunca se hizo eco ni de rumores ni de cuentos, siempre nos apoyó a todos con su periódico, siempre ha estado a mi lado en las buenas y en las malas, mi amiga, mi compañera, la que me comprende, con la que hoy en día a pesar de la distancia seguimos unidas en una profunda y verdadera amistad.

A veces parece frágil mas, es fuerte, firme, de principios sólidos, muy buena madre, muy buena hija y por lo tanto esposa, con una gran fe en Dios y en la Santísima Virgen. Yo sé que si extiendo la mano buscándola, ella extenderá su mano hacia mi. La Virgen dijo en una oportunidad: «extiende tu mano y Me encontrarás», en ese momento me acordé de Matilde. Dios la bendiga, que la Virgen me la cubra con Su manto a ella y a todos los que están en esta lista.

Hoy en día hay muchas personas cercanas a mi, maravillosas, de las cuales podría decir muchas cosas, por ejemplo: Toña Granado con su voz cantándole a la Virgen, su constancia y su amor; América Blanco, cuyo sentimientos van más allá del amor, Anaika Marín, compañera ideal en los retiros con su amor desprendido hacia la Madre, creo que tardaría días hablando de las personas amorosas que la Virgen me ha puesto a mi lado. Le agradezco infinitamente a la Madre habérmelos colocado a todos a mi lado:

Alba M. Rodríguez Duben.
Dr. Rodrigo Ordáz y Rosita de Ordáz.
Dr. Enrique Aguilar y familia.
María Mata Quilarte.
María Isabel Mata (Chabe).
Diana Sulbarán.
Myrna Rivera.
Maritza Rodríguez.
Margarita y Juan Quilarque.
Marino Fermín.
Carolina Lehman.
Gladys Dubén.
Carmen Sol Mejias y Harold Colmenares.
Rossi Macció.
Isa Santaella y Carlos kubler.
Teolinda Fuentes y familia.
Matilde Robinson y familia.
Leanis Valera.
América Blanco y familia.
Anaika Marín.
Letti Rigu Irausquin.
Mariangeles Combes.
Dulce Costa.
Alida España.
Guadalupe de Guarache.
Abelardo León.
Marisol Sousa.
Diana Díaz.
Lilian Aladejo.
Lourdes Noguera, etc…

…Conversaciones con Mamá María 2003

¡Oh, Luz Radiante, que me envuelves, me acaricias!
¡Oh, Luz Radiante!, ¡me viniste a sanar las heridas!
¡Oh, Luz Radiante, ¡no son tan profundas!, siempre estuviste Tú primero, siempre.
¡Oh, Luz Radiante, ¡envuélveme!
¡Oh, Luz Radiante!
¡Estás acompañada!

Lo sé, lo sé… lo entiendo… así será… yo también Te amo… Así será.

“Cuando os dije, que debéis pasar por el camino angosto, también os dije, que está lleno de luz. Solo debéis seguir la luz. Mas, aquel que un día fue un destello de ella os pone trabas. Perdéis el tiempo en cosas innecesarias, en afanes. ¿Por qué os afanáis tanto? ¿No sabéis acaso, que todo tiene su tiempo? ¿No sabéis acaso, que no debéis buscar? Más, siempre está ahí. ¿Por qué os afanáis tanto en tener, en hacer, perdiendo el tiempo?

Ya os los dije, vienen los momentos más difíciles, debéis pisarle la cola pues, Yo le piso la cabeza y con vuestras oraciones llenáis esos espacios vacíos. ¿Qué os preocupa tanto? En la medida en que tengáis más confianza en vosotros mismos, en la medida en que entendáis, que aun mirando a lo lejos nunca la vista alcanzará a abarcar toda la Creación.
Cuando os entreguéis serenamente, plácidamente a lo que debéis hacer. ¿Creéis acaso, que os iba a dejar sufrir? ¿Creéis acaso, que Yo no iba a Estar presente en todos vuestros momentos de ansiedad? ¡Cómo Me duele, Me ponéis triste! ¿Es que acaso, no confiáis en lo que os digo?, ¿por qué tanto el afán?, ¿por qué os afanáis tanto en hacer?”.

(Rosaura)
Madre… si no hacemos, no llegamos.

“Hace el que quiere hacer, hace el que puede hacer y hace el que tiene que hacer”.

(Rosaura)
No entiendo… de verdad creo que estamos lográndolo. Sé que tengo, que dejar muchas cosas en el camino, pero recojo tantas otras tan hermosas.

“Acuérdate, que Yo no hablo solo para ti. Mis palabras caen en oídos de muchos y cada quien sabe”.

(Rosaura)
Madre, agradezco tanto, que Estés aquí.

“Habrán momentos, amada hija, que el dolor no te dejará caminar y en esos momentos recuerda, que Yo te sostengo.
Habrán momentos, en que algunos de ustedes sentirán, que todo termina, que todo se va. Mas, ¿no sabéis acaso, que en cualquier sitio donde se vaya, siempre Estaré? Y aunque os vayáis o sintáis que os vais, siempre Estaré”.

Rosaura Gonzalo
Isla de Margarita, Edo. Nueva Esparta, Porlamar, domingo 02 de noviembre de 2003
Hora: 03:00 p.m.

…Conversaciones con Mamá María 2003

¡Oh, Luz Radiante, que me llega y me envuelve!
¡Oh, Luz Radiante, que Estás tan cerca de mí!
¡Oh, Luz Radiante, Hermosa, llévame contigo, ¡protégeme!
¡Oh, Luz Radiante!

“Amada hija, tú no puedes abrir ninguna rendija. ¿No sabes acaso, que la oscuridad se cuela por cualquier hueco? Se arrastra, se arrastra. Te la hicimos ver tal como es, porque te sentías tan culpable, te sentías mal por el rechazo que sentías. Mas, aquel que fue un día un destello de luz sabe cómo utilizar las debilidades, y aunque tú bondad es tú mejor… También, puede ser tú debilidad”.

(Rosaura)
Madre, ¿mí mejor qué? ¿Tú no dices, que tenemos que ser más generosos, amorosos?

“Es tú mejor condición, pero hay de quienes abusan de ella.
Ya se los dije, no debéis tener miedo, pronto esa luz tan deseada llegará. Quiero, que cada uno de todos los que conforman este grupo donde brilla la luz, tengan el aceite que será preparado solo por ti para cada uno de ellos”.

(Rosaura)
¿Los demás no lo pueden preparar?

“Sólo por ti, y se lo darás a cada uno de ellos”.

(Rosaura)
Bueno, así será… ¿No los estamos excluyendo?

“No, al contrario, son extensión de Mí Amor Maternal y tú eres la luz, que los guía a todos ellos”.

(Rosaura)
¡Ay, Madre!, ¡hoy estoy con el bruto medio atravesado! No sé, es que tengo tantos días sintiéndome tan estropeada. Pero, ¿sabes? Ayer, estuve… ¡tan linda Tú casa!, con la monjita. -La Hermana Gloria de Las Carmelitas de la Anunciación, en las Piedras del Valle- Estaba hermosa y Estabas ahí presente.

“Estaba y Estoy, la tengo en Mí regazo”.

(Rosaura)
Yo lo sé, yo se lo dije a ella y le dije, que pronto nos íbamos a encontrar. Está muy linda -Hermana Gloria- Pero, sufre.

“Pero, lo que tú le dijiste es cierto, su amor y el amor, que le tienen no le permite, que le llegue el dolor. No fue accidental que fueras, fuiste porque así vas a ser tú, así estás siendo tú y así serás tú una fuente de amor donde las vas a proteger y los vas a proteger a todos”.

(Rosaura)
No sé, perdóname, pero… -Rosaura, respiraba agitadamente-

“Ya lo sé, no Me estás entendiendo”.

(Rosaura)
No es que no Te entienda, Madre, es que estoy confundida. ¿Cómo es posible, que pueda haber en Tú casa, en Tú lugar sagrado personas así?

“Ya os lo dije, no todos los que llegan ahí, vienen a Mí”.

(Rosaura)
Estoy un poco confundida, realmente confundida, si esa es Tú Casa. ¿Cómo les digo, que no vayan a esas pobres mujeres?, ¿cómo les digo, que no estén ahí?, ¿cómo las puedo ayudar?

“Ellas escogieron, ellas eligieron, les diste tiempo, les diste espacio, sacrificaste tú cuerpo. Mas, no lo entendieron, no lo comprendieron”.

(Rosaura)
Yo, Te amo, Madre.

“Yo también, te amo”.

Rosaura Gonzalo
Isla de Margarita, Edo. Nueva Esparta, Porlamar, jueves 23 de octubre de 2003
Hora: 02:10 p.m.

…Conversaciones con Mamá María 2003

¡Oh, Luz Radiante, que me envuelves, que me embriagas!
Me encantó, me encantó, ¡cuánto me gustó lo que hiciste! A ellos también les gustó, aunque no todos lo entendieron… ¡Ay, Madre!, ¡me encantó!
Está bien… ¡Ay, sí!

“¿Pensasteis acaso, que no tenía palabras para vosotros? Os di luz, os doy luz, os daré luz siempre, siempre”.

Rosaura Gonzalo
Isla de Margarita, Edo. Nueva Esparta, Porlamar, martes 07 de octubre de 2003
Hora: 06:45 p.m.

…Conversaciones con Mamá María 2003

¡Ay, me duele la cabeza!, ¡me duele mucho la cabeza!, ¡me duele tanto la cabeza!
¿Dónde estoy? ¡Ay, cómo me duele Su dolor!… ¡ay, de mí!… hay tanta oscuridad, quítenme la oscuridad. -Rosaura, se queja mucho-

“Amada hija, no permitas, que te perturbe, no permitas, que te toque”.

(Rosaura)
¡Madre, me quiere matar!

“¿Tú crees acaso, que lo va a poder lograr?”.

(Rosaura)
Madre, ¿qué me pasó hoy? Estuve vagando por las calles, no me acuerdo.

“No estuviste sola, tú Ángel te acompañó. Qué importa lo material, llegaste sana y salva”.

(Rosaura)
Es que ni siquiera sé cómo llegué. ¿Es que estoy permitiendo algo que no debo?, ¿es que estoy actuando mal?

“Al contrario, cada día lo estás haciendo mejor. Y a ese, que un día fue un destello de luz, a ese que llaman satán, no le gusta. Y a Mis hijos amados, mientras más cerca están de Mí, más los ataca. Pero no van a poder, no te inquietes, lo que hoy se perdió mañana florecerá, no te inquietes”.

(Rosaura)
Es que no sé qué pasó, llamé a un teléfono, que no conozco, los teléfonos no servían. Llamé a María, a Marino…

“Y seguirán pasando cosas así, como hubo llamadas desde un teléfono muerto para que todos supieran, que Yo Estaba presente. Habrán señales, unas pequeñas, otras grandes”.

(Rosaura)
Madre, no sé qué pasó.

“No importa lo que pasó, ya pasó. Importa lo que vas a hacer ahora. Te vas a recoger, Te dije en una oportunidad, que escribieras, que iba a guiar tus manos”.

(Rosaura)
¡Ay, Madre!, es que no he tenido tiempo.

“Quiero, que tomes ese tiempo, no vas a salir, estarás en un retiro en paz. No quiero, que nada te moleste, ni te perturbe. Sólo la oración será tú compañía. Lo vas a hacer, y el séptimo día vas a salir y van a ir todos, y te acompañarán a Mí casa”.

(Rosaura)
¿Todos?

“Sí”.

(Rosaura)
¿Cómo el otro día?

“Como el otro día”.

(Rosaura)
Madre, ¿tengo, que quedarme toda la semana en la casa? No sé si voy a poder, yo no puedo dejar a los demás así. ¿Cómo voy a dejar a Alba sola? Además, no tengo comida en la casa… no puedo, no sé… estoy confundida.

“¿Alguna vez te ha faltado algo? ¿No sabes acaso, que te rodean todos los que te aman? Y aquel, que diese de lo suyo, mil veces se le multiplicará. Te necesito en paz”.

(Rosaura)
No estoy muy en paz, ¿verdad? Es que últimamente los dolores han sido muy fuertes, pero yo no reniego de ellos, al contrario, los he llevado con mucho amor.

“Lo sé, pero tú cuerpo necesita reposo, tú mente necesita aclarar sus ideas, necesitas buscar dentro de ti. No quiero que nada te perturbe”.

(Rosaura)
¡Ay, Madre!, me lo estás poniendo un poco difícil, no sé, Madre.
¿Viste que tengo a Tú Hijo conmigo? -Se toca un crucifijo, que tiene en el pecho-

“Siempre lo tienes contigo”.

(Rosaura)
¿No Te vas a aparecer más?

“¿Quién te dijo eso?”.

(Rosaura)
No sé, como no me he portado últimamente bien…

Yo, también Te amo, Madre.

“Y a todos vosotros… debéis cuidarla. La persona, que le está haciendo daño está muy cerca, Myrna le oyó su sonido. Myrna, sabe que hoy pasó algo, presten atención a Myrna.
Satanás, se está valiendo de ella, que es un ser de baja luz para dañarla, tiene una vecina, que practica cosas que van en contra de la verdad de Dios, tiene que estar recogida y hacer oración. Y al séptimo día ir a la casa de Mí Hijo y recibir la Eucaristía. Debéis cuidarla”.

(Rosaura)
Madre, ¿te puedo hacer una pregunta? ¿Estás cosas me están pasando porque no soy digna de Ti?, ¿no lo estoy haciendo con toda la nobleza de mí alma? Madre, ¿no soy merecedora de Tú amor? ¿Por qué estás lagunas? Ayúdame.

“Ha habido las señales, y ninguno os habéis dado cuenta. Hasta Ángeles se le han acercado para protegerla. No todo el que entra a Mí casa, entra con amor. Debéis cuidarla”.

(Rosaura)
¿Pero de qué me van a cuidar?, ¡Imagínate, Madre!

“De ti misma, de tus miedos, de tus dudas, de tus temores. No os lo dije, os necesito fuertes y unidos”.

(Rosaura)
Pero, yo no dudo de la misión, ni de ellos. Yo, los quiero mucho a todos.

“Se ven envueltos en situaciones diarias, sabe por dónde dar, sabe lo que te puede molestar. Vas a salir el séptimo día, como la mariposa, que sale de su capullo, fuerte, hermosa, radiante”.

(Rosaura)
Si es Tú deseo, así será, pero me va a costar bastante.

“El séptimo día irás a la Casa de Mí Amado Hijo y todos juntos lo recibirán en cuerpo y sangre, y serán bendecidos. Y habrá una nueva señal que todos van a entender”.

(Rosaura)
Te quiero mucho, Madre… están alegres -Los ángeles-
Es que la Madre, Está presente.

¿Por qué lloraron todos? No me gusta que llores.
-Marino, María Mata y Alba, fueron a casa de Rosaura, porque ella estaba sintiéndose mal. Al llegar Marino y María Mata, esperaron en la sala, mientras Rosaura y Alba conversaban en el cuarto. Al salir, hicieron notar, que los cuadros que estaban encima de la mesa del comedor, que estaba pintando Rosaura, estaban llorando escarchas-

“No son lágrimas, son luz de vida, es protección. Estoy allí, en cada uno de ellos Estoy”.

(Rosaura)
Pero impresiona.

“Estaba protegiéndolos”.

(Rosaura)
¿Es que no lo estoy haciendo bien, que necesito que me protejas tanto?

“Ay, Mí amada hija, porque lo estás haciendo bien, porque todos lo están haciendo bien es que necesitan más protección”.

Rosaura Gonzalo
Isla de Margarita, Edo. Nueva Esparta, Porlamar, domingo 28 de septiembre de 2003
Hora: 09:50 p.m.

…Conversaciones con Mamá María 2003

Madre, Madre… Madre, ¿todavía estás triste? Madre.

Yo también… Madre, ¿qué puedo hacer?, ¿qué puedo hacer?
A veces, me vienen dudas y no quiero juzgar a nadie, ni pensar en nadie… Yo los quiero. Nos quieren dividir, nos están atacando.

Ayúdame, ayúdame.

“Sólo si buscáis en tú corazón encontrarás la respuesta. Sabes, que ese es el camino indicado, no sigas luchando”.

(Rosaura)
No es fácil, no es fácil, ¡me da tanta pena contigo!
¿Cómo hago?, ¿cómo hago?
Voy a Tú casa, la veo tan vacía, que me da tristeza. Son tan pocos los que llevan la palabra de Tú Hijo con verdadero amor, están enfrascados es en tener, más, no en ser y me produce tanto dolor. Ellos, que están tan cerca, están cada vez más lejos. No nos dejan ayudar, no se dejan ayudar, los dominan sus temores, en todas partes ven lo malo, en todas partes. Siento mucha lástima, mucha lástima.
Cómo explicarles, que todas esas cosas son banales, que deben ser más generosos con el prójimo, que deben tener más tiempo. Cómo explicarles, que Él nunca se cansaba, siempre había una sonrisa.
Cuando voy a Tú Casa lloro mucho, pues sé que eso no es lo que Tú Amado Hijo quiere, menos mal que hay algunos, que realmente lo aman, si no, no sé qué será.

“Hay muchos más de lo que tú piensas, que no se dejan ver, que cumplen su misión. No estés pendiente de los que tienen oropeles, está pendiente de los que silenciosamente trabajan, así como lo haces tú, como lo hacen todos. Eso es lo que agrada a Mí Amado Hijo, eso llena de paz Mí corazón. ¿Cómo voy a estar triste? Recuerda, siempre Estoy, siempre. Y te envío las señales, más, tú a veces, no las quieres ver”.

(Rosaura)
Lo que pasa, es que las entiendo después que han pasado, no en el momento, ¡y me da tanta tristeza!

“Yo también te amo”.

Rosaura Gonzalo
Isla de Margarita, Edo. Nueva Esparta, Porlamar, lunes 22 de septiembre de 2003
Hora: 07:00 p.m.

…Conversaciones con Mamá María 2003

“No creo que sean necesarias las palabras. Vosotras sabéis muy bien lo que ha pasado. Debéis comprenderos mejor. Que os sirva de lección lo que habéis vivido”.

-Hubo un silencio largo en la grabación y continuó-

“No es lo que pensáis. ¿Creísteis acaso, que os iba a abandonar? ¿Cuántas veces os debo repetir las mismas cosas? Mi corazón Está adolorido, muy adolorido. ¿No me vas a decir nada?”.

(Rosaura)
¡No me atrevo, Madre!

“¿Creéis acaso, que Estoy triste, sólo por lo que vosotras pensáis que hacéis? ¿Es que no veis lo que pasa a vuestro alrededor? Cada quien se sumerge en sus propias necesidades, en su momento y no miran a su entorno, y no se dan cuenta de lo que sucede a su alrededor. Por eso, os estamos forjando poco a poco. ¿No sabéis acaso, que todas, de alguna manera, son parte de la luz? No permitáis, que esa luz se apague, que os envuelva la oscuridad. Está al acecho, pendiente, agazapada, pero no es más que un triste, un triste recuerdo de lo que un día fue, un destello de luz. Recordad siempre, sois luz. Me inquieta, Me angustia, cuando os veo distanciadas”.

(Rosaura)
¡Oh, Madre!, no sé qué decir.

“No digas nada, no es necesario. Quien sino Yo, que Soy tú Madre, te comprende. A todas las comprendo, mas, debéis comprenderme a Mí. Recordad siempre, Me tenéis al alcance de vuestras manos. Soy vuestra Madre, os amo, no permitáis que os alejen de Mí, no permitáis, que las dudas, los temores os inquieten, ya Mí Amado Hijo os lo dijo: la única verdad absoluta, es ÉL”.

(Rosaura)
¡Madre, no me gusta verte triste, no me gusta sentirte triste! ¿Por qué a nosotras si no damos la talla?

“No la dais si no la queréis dar, pero sí podéis, todas pueden, todos pueden. No podemos permitir, que nadie se sacrifique. Os quiero fuertes y unidos. Mí Amado Hijo, os necesita.
Recordad siempre, nunca os dejo solos, siempre Estoy con vosotros”.

-Rosaura, abre los ojos, dice sentirse muy triste y con ganas de llorar. Después, continúa-

“¿No sientes acaso, como acaricio tú rostro?”.

(Rosaura)
¡Madre, estoy tan avergonzada!, ¡todos estamos avergonzados!

“Sentid Mí abrazo, os estoy envolviendo con Mí manto. ¿Estáis viendo Mí protección?
-Empezó a caer mucha escarcha-

Te dije un día, que era luz de vida, Mí luz. Estás rodeada de luz, ellas están rodeadas de luz. Yo Estoy presente en cada uno de sus momentos. Si van a poder, no debéis temer.
Recuerda, te quiero alegre”.

(Rosaura)
¡Oh, Madre!, ¿cómo podemos estarlo, si Te veo triste?

“Yo también te amo”.

Rosaura Gonzalo
Isla de Margarita, Edo. Nueva Esparta, Porlamar, martes 16 de septiembre de 2003
Hora: 03:15 p.m.

…Conversaciones con Mamá María 2003

¡Me duele tanto la cabeza!, ¡ay, Madre!, ¿por qué me duele tanto la cabeza?

“¿No será, porque eres demasiado severa contigo misma, y con los demás?”.

(Rosaura)
¿Soy muy severa conmigo misma?

“Si, contigo misma”.

(Rosaura)
A lo mejor, sí, a lo mejor espero demasiado y doy poco. A lo mejor es eso, quizás debo aprender, quizás debo crecer. Es que esto de crecer y crecer y crecer, ¿hasta cuándo tenemos que crecer?

-La respuesta de la Madre, fue mental para Rosaura-

(Rosaura)
Ya lo sé.

“No quiero verte sufrir, quiero verte alegre, sonriente. ¿No sabes acaso, que eso alegra Mí corazón?”.

(Rosaura)
¡Ay, Madre!, no es fácil, no es fácil. Veo tantas cosas todos los días.

“Mí Amado Hijo, no te da más de lo que no puedas soportar. Sé más generosa, deja pasar las cosas, no hagas caso. ¿No sabes, que así te lastimáis y lastimáis a los que están a tú alrededor?”.

(Rosaura)
¡Es que no me comprenden, realmente no me comprenden y ya no sé qué hacer!
No creo que me comprendan, me siento a veces, que no puedo dar más, me siento a veces atada a mis debilidades.

“Ay, Mí amada hija, quizás he sido demasiado severa contigo, quizás los demás han interpretado Mis palabras muy literalmente”.

(Rosaura)
Madre, ¿qué quieres Tú, que yo haga?

“Lo que haces, ni más ni menos, quizás más”.

(Rosaura)
¿Cómo crecer? Yo quiero ayudarlos a todos y de repente, me siento, que los descontrolo, que no los ayudo.

“¿Recuerdas, lo que le dijiste ayer a la señora, que estaba contigo?”.

(Rosaura)
¿A cuál?

“A la señora, que estaba al lado tuyo. Le dijiste, que no fuera tan severa con ella misma, que perdonara. Hablaste del perdón, le dijiste, que cuando se perdonaba, se liberaba”.

(Rosaura)
Pero, yo no soy rencorosa, yo no guardo rencor en mí corazón.

“Ya lo sé”.

(Rosaura)
¿Y entonces? No entiendo lo que me quieres decir.

“Acuérdate, que Yo no hablo solo para ti. Yo hablo para todas Mis hijas y Mis hijos. Algún día estas palabras serán leídas y releídas, y muchos los comprenderán y lo entenderán, y verán la importancia del perdón y del amor. Tú lo sabes, tú lo aplicas, lo dices todos los días. No sufras, no Me gusta verte sufrir”.

(Rosaura)
¡Ay!, ¡Madre, perdóname!, soy tan poquita cosa, pero Te amo, Te amo mucho.

“Lo sé, Yo también te amo y a ellas y a ellos”.

Rosaura Gonzalo
Isla de Margarita, Edo. Nueva Esparta, Porlamar, miércoles 10 de septiembre de 2003
Hora: 02:05 p.m.

…Conversaciones con Mamá María 2003

“Rosaura, ¿por qué te inquietas tanto?, ¿no sabéis acaso, que Yo siempre Estoy con vosotros?”.

(Rosaura)
¡Ay, Madre!, creo que en este momento no me estoy portando bien, ¿verdad? Me he debilitado mucho, pero Te prometo, que voy a crecer, voy a ser más fuerte. ¡Es que me afectan las cosas!, yo me hago la que no, pero me afectan.

“Yo, lo sé, pero debes tener paciencia, ya el peligro está pasando, lo habéis enfrentado muy bien. Debéis continuar alerta, mas, no preocupados.
Sois más firmes que la roca y tenéis más fuerza que el agua. Y el agua y la roca juntos y la roca y el agua también. Nada puede contra eso.
No debéis pensar, que os abandono, te lo dije, los quiero fuertes y unidos. Vienen momentos difíciles, no para ustedes, para los demás y seréis la espalda de muchos”.

(Rosaura)
¿Para nosotros no hay más momentos difíciles?

“En la medida en que crezcáis en la fe estaréis más fuertes. Os amo y os bendigo”.

(Rosaura)
Gracias, Madre.

Rosaura Gonzalo
Isla de Margarita, Edo. Nueva Esparta, Porlamar, domingo 17 de agosto de 2003
Hora: 06:15 p.m.

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